MIAMI, Feb. Tras la columna
“humorística” de Dame Edna del
mes de febrero que aparece en su revista, la Asociación
Latinoamericana de Periodistas De Entretenimiento
quisiera solicitarle un análisis más
cuidadoso sobre el material “humorístico”
que publican en sus páginas.
Como periodistas hemos quedado
estupefactos al ver cómo, en el nombre del
humor, se sugiera que los empleados de servicio no
tienen nada interesante qué decir, o que los
hispanos no ofrecen ningún aporte a la literatura.
Dame Edna es un personaje femenino caracterizado por
el comediante australiano Barry Humphries. En su columna
señala que el único libro que vale la
pena en español es Don Quijote y sugiere que
los hispanoparlantes son trabajadores no calificados.
"En cuanto a quienes lo hablan, ¡qué
cotorreo! ¿Con quién de los que lo hablan
te interesa conversar? ¿Con el criado? ¿Con
el jardinero? Estudia francés o alemán,
donde al menos hay algunos libros que vale la pena
leer y, si eres estadounidense, aprende inglés",
dice la columna.
Sabemos que este espacio está supuesto a ser
satírico, pero precisamente como comunicadores
que somos notamos que semejantes “bromas”
transmiten un mensaje discriminatorio no sólo
contra los hispanos, sino contra los millones de obreros
que entregan su trabajo honrado a este gran país.
De acuerdo al ETR College de
Business Projections, sólo en EEUU los latinos
gastamos 383 mil millones de dólares en bienes
y servicios. De éstos, unos seis mil millones
son en entretenimiento. Muchos de esos bienes y servicios
se ofrecen a través de sus revistas,
por lo que le solicitamos una mayor sensibilidad y
respeto. Después de todo, muchos de los más
de 35 millones de latinos radicados en este país
también somos sus compatriotas.
Consideramos que dado el momento
histórico que vivimos, los medios de comunicación
responsables deberían buscar unir a nuestras
comunidades y jamás segregarlas. Los latinos,
al igual que el vasto número de grupos de inmigrantes
de diversos países del mundo que conforman
este país, venimos en busca de una mejor oportunidad
para nuestras familias a Estados Unidos. Por eso nos
duele infinitamente cuando alguien, cuya genealogía
colinda en algún punto con la historia nuestra,
nos quiera hacer de menos, cuando en realidad tenemos
muchas similitudes: todos compartimos este hermoso
suelo.
No nos queda más que
recordarle las sabias palabras del Presidente Franklin
D. Roosevelt: “We are a nation of many nationalities,
many races, many religions, bound
together by a single unitiy, the unity of freedom
and equality. Whoever seeks to set one
nationality against another, seeks to degrade all
nationalities. Whoever seeks to set one race against
another seeks to enslave all races. Whoever seeks
to set one religion against another seeks to destoy
all religion.